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miércoles, 24 de octubre de 2012

Extraño caso de disolución de vínculo

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Procede este relato de los Cuentos de Antonio Trueba, autor de principios de siglo, y sitúa la historieta en Guezúrraga (Vizcaya).

Se presentó una vecina al párroco, portadora de una estaca con la cual aseguraba que su marido le había zurrado.

-Vengo -dijo- a que usted nos descase.

-¿Oué dices? ¿Descasarte? Y tu marido está conforme?

-Sí, señor; él mismo se lo dirá, que está ahí abajo.

Subió el marido, y el cura preguntó si era firme su voluntad de divorciarse, contestando el otro afirmativamente.

-¿De modo que los dos habéis pensado bien vuestra resolución?

-Sí, señor.

-Está bien; arrodillaos, que os voy a descasar.

Tomó la estaca de manos de ella y comenzó a descargar recios golpes sobre las espaldas del matrimonio.

- ¡Basta, basta! -gemían ellos.

-Pero vamos a ver -dijo el cura, cesando de golpear-, ¿no querías que os descasara?

-Sí; pero no de esta forma.

-Es que no hay otra para los cristianos. ¿No sabéis que el matrimonio no puede deshacerse sino por la muerte de los contrayentes? Pues si tratáis de que disuelva el vuestro, ha de ser así: moliéndoos a garrotazo limpio, hasta que uno de los dos muera.

Parece que la lección de «Derecho Canónico» surtió su efecto y se reconcilió el matrimonio del pronto que habían tenido aquel día.

lunes, 9 de mayo de 2011

Regalo de uno mismo

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Nuestra Señora de Jerusalén
Por el contrario nos hicimos pequeños entre ustedes, imitando a la madre que juega con su criatura. Y era tal nuestra preocupación por ustedes, que estábamos dispuestos a darles, no solo el Evangelio, sino también nuestra propia vida, tan queridos habían llegado a ser para nosotros.
(1a. Carta a los Tesalonicenses 2:7-8)

Mi hermana recientemente tuvo su primer bebé, ¡Que bebé más lindo! Mara ha crecido con una velocidad increíble, en cada visita al doctor supera en peso al 99% de los bebés de su misma edad.

Cristina llama frecuentemente para reportar: “¡Mara ha estado amamantando todo el día, va a crecer nuevamente!” A veces solamente llama para compadecer, porque ha estado todo el día dándole de tomar leche, sin importarle cuanto tiempo esté haciéndolo.

Hablamos y reflexionamos sobre lo que vemos a nuestro alrededor: una cultura de distancia entre las madres y sus bebés. Es tan fácil para el bebé ir de la cuna a la mecedora y de ahí al asiento para el carro con solamente un par de paradas en los brazos de alguien para comer. “No hay amor sin sacrificio propio”, mi hermana y yo estamos de acuerdo. En efecto, ese tiempo amoroso entre la madre y su hijo, cuando la madre amamanta al bebé con su propio cuerpo, deleita al niño con su propia sonrisa o lo mece con su propio cuerpo, todo eso es la primera experiencia que tiene el niño del amor sacrificado. Es más, es la primera experiencia del niño del amor divino.

En el Arte Sagrado vemos a veces en paralelo las imágenes de Jesús crucificado y María amamantando
al infante Jesús en su pecho: el sacrificio personal de María anticipando el de Jesús, el sacrificio personal
de Jesús haciéndo el de ella posible. Pablo muestra una imagen similar en los Tesalonicenses, “nos hicimos pequeños entre ustedes, imitando a la madre que juega con su criatura.” En esta hermosa imagen de María él nos enseña que el Evangelio entra en el mundo, no como simples palabras, sino como un regalo de su persona y su presencia, en cuerpo y sangre.

Así es para todo nosotros los que buscamos llevar el Evangelio a otros, como madre amorosa, padre
compasivo y amigo fiel. ¡La palabra se debe hacer carne!

jueves, 9 de diciembre de 2010

La casa del valiente

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“Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio”.
(2a. Carta a Timoteo 1:7)

Frecuentemente me preguntan padres de familia como pueden criar a sus hijos de manera que mantengan la fe. La mejor respuesta que puedo dar viene de una amiga que es un ejemplo maravilloso de serenidad y de la fe cristiana gozosa. Al conocerla uno no pensaría que tuviera preocupaciones en la vida, cuando de hecho su marido ha tenido serios problemas de salud y tres de sus numerosos hijos han nacido con defectos de nacimiento. Mi amiga está convencida que los papás que dan a sus hijos un ejemplo de valor frente a las dificultades sienten las bases de una fe que no puede ser sacudida.

Estamos criando niños en tiempos de guerra moral y cultural. La gran cultura de guerra hace estragos en nuestro alrededor. Ya no es fácil ser cristiano. Viendo todos estos desafíos, los padres deberían tartar, en un intento por proteger a sus hijos de lo horrible de la batalla, de construir un fuerte, cavar un foso, levantar el puente y cerrar el portón. A pesar de que es ciertamente necesario mantener al diablo fuera de nuestras casas, podemos encerrarnos sin querer en una prisión de temor. Para enfrentar los desafíos que plantea esta cultura tan hostíl, nuestros hijos necesitan un ejemplo de coraje.

Si nuestra meta es que nuestros hijos mantengan la fe, tenemos que enseñales como compartir su fe con otros. Sus amigos frecuentemente están sin respuestas y necesitan saber que Dios los ama. Nuestros hijos son capaces de ser propagar la fe. Nada construye más la fe que ser el mensajero que trae las buenas noticias. Cuando los adolescentes empiezan a dar testimonio a sus amigos, esos amigos frecuentemente se motivan a estudiar su fe.

Algunas veces nosotros papas queremos sinceramente que nuestros hijos mantengan la fe. Estamos temerosos cuando vemos que uno de sus hijos con un verdadero amor cristiano ayuda a alguien con problemas. Si nosotros papás realmente creyeramos que vale la pena tener fe, debemos regocijarse cuando nuestros hijos tienen el coraje de alcanzar a aquellos que la necesitan.

viernes, 21 de mayo de 2010

Recuerda las pequeñas cosas

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El éxito es un asunto de Dios.Esforzarse es un asunto personal.


San Agustín una vez dijo: “Ser fiel a las pequeñas cosas es una gran cosa”.

La devoción a la familia suena como algo muy simple y lo es.

La gratitud, la humildad y la fidelidad son las pequeñas cosas. Son cosas pequeñas  pero al mismo tiempo son
difíciles. Es fácil hablar sobre resolver los problemas en la sociedad con grandes planes políticos y sociales a nivel nacional, porque de esta manera se puede culpar a alguien más, si el plan no funciona.

El cambio personal, la integridad moral del individuo, la fidelidad a las personas y a los principios  es un trabajo más difícil, porque estamos atados a nosotros mismos y no podemos culpar a nadie más si fallamos.

Pero si persitimos en estas pequeñas cosas, lograremos una gran cosa. ¡Afectaremos a otros! Una vida con buenas acciones puede comenzar por cambiar el mundo.

Un reportero preguntó una vez a la Madre Teresa de Calcuta el secreto de su éxito. Ella respondió que no había sido llamada para tener éxito, sino para esforzarse. El éxito es un asunto de Dios. Esforzarse es un asunto personal. Ella no fue llamada para encontrar grandes soluciones para la pobreza, sino de vivir la pequeña solución de su amor personal, que a su vez se convertiría en una infección de amor en el corazón de otras personas.

lunes, 2 de marzo de 2009

¿Cómo se debe tratar a un hijo que vive en unión libre o sólo está casado por el civil?

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      Se rompen los corazones de los padres de familia que ven que un hijo amado rechaza la fe y los valores que para ellos son preciosos y estimados. Los padres que tienen un hijo o hija que abandona la Iglesia y la fe no deben pensar que ese hecho constituye un rechazo personal hacia ellos o un juicio contra ellos. Muchos padres se preguntan, “¿qué error cometimos?” No es que necesariamente se hayan equivocado en algo. Así como los padres los hijos tienen su propia voluntad y responsabilidades. Todos nosotros hacemos nuestras propias decisiones y tendremos que responder por ellas. Los padres no deben culparse por las decisiones de sus hijos.

      Hoy en día muchos padres están enfrentando esta misma situación. En algunas partes hay muchos jóvenes viviendo juntos fuera del matrimonio. No son solamente los padres de ellos sino también los obispos y sacerdotes quienes se preguntan que se debe  hacer. 

      En una ocasión el Papa Juan Pablo II habló de esta problemática con los obispos italianos. El lamentó el hecho de que personas no-casadas vivieran juntas y dijo que una de las principales causas de la desintegración de la familia era ésta, y pidió a los obispos de buscar la manera para mejorar la vida familiar. 

      Además, el Papa pidió a los obispos de Italia que ellos tomaran una actitud “paciente y amorosa” hacia las parejas que no se han casado por la Iglesia. El dijo, “Pastores nunca deben cansarse en decir a las personas que viven juntos que no se deben considerar fuera de la Iglesia”. También dijo a los obispos, “a pesar de no poder permitirlos recibir la comunión Eucarística, no se debe negarles nuestro cariño, benevolencia y oración”. 

      El Papa aconsejó, “Acérquense a las personas que están viviendo viviendo juntos con discreción y respeto, y busquen a través de la paciencia y acciones amorosas quitarles los impedimentos y allanar el camino hacia la regularización de su situación.” 

      Esto también es un buen consejo para los padres. El hijo ciertamente sabe que los padres no aprueban la condición en la cual viven. Además, tienen que comunicarle que todavía le aman y se preocupan de el. Mándele una carta, telefonéalo e invita a tu hijo a visitarlos.

      Al mantener las líneas de comunicación abiertas, los padres mantienen abierta para su hijo la puerta de regreso a la práctica de la fe sin dar la impresión que el está regresando por la presión que ustedes ejercen sobre el. A permanecer en contacto, los padres continuarán ejerciendo una influencia positiva. Y una última cosa muy importante: oren por su hijo constantemente. 

viernes, 31 de octubre de 2008

¿Debe una esposa maltratada por su marido perdonarlo y olvidarse del maltrato?

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‘Perdonar’ no significa que tienes que olvidarte del maltrato o de la  injusticia que perdonas. A veces nuestro dolor y sufrimiento han sido tan grandes que no podemos borrarlos de nuestra mente. Probablemente nosotros nos acordaremos del trato injusto e intentaremos, en la medida posible, que no ocurra de nuevo. 

        ‘Perdonar’ significa poner el dolor que sentimos a un lado y querer que el que nos hizo mal goce de una buena relación con Dios. Renunciemos al odio y al deseo de vengarnos. Si amamos a la persona que nos ha perjudicado a pesar de lo que sentimos, esto significa que queremos el bien de esa persona a pesar de las heridas que nos ha dado y su comportamiento ofensivo hacia nosotros. Significa que intentamos ser decentes y civiles a pesar de las provocaciones. 

      Terapia y buenos consejos  matrimoniales de un profesional pueden ayudar a la persona que abusa a encontrar modos más saludables para expresar su ira o frustración. Además, pueden ayudar a la victima del abuso a enfrentar su ira y resentimiento y puede mostrar algunos modos constructivos para responder al desprecio y los abusos verbales. Existen muchos grados y percepciones del abuso. Si eres victima de abuso verbal o físico graves, busca inmediatamente la ayuda de tu familia, amistades, Iglesia o una organización que apoya a las mujeres. 

Blogumulus by Roy Tanck and Amanda Fazani

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